Lo explicaré con un ejemplo.
Digamos que trabajas en una tienda de discos y te encargan ordenar todo un escaparate enorme lleno de discos, todos ellos distintos ya sea por el género o bien por el autor. Además encuentras que algunos se repiten y que otros casi no se venden.
Lamentablemente, en esta tienda la gente no espera a que rediseñes el escaparate para empezar a tomar los discos. Esto lejos de representar un problema se convierte en una oportunidad. Empiezas a estudiar a la gente, sus hábitos, sus gustos y hasta sus manías.
Poco a poco descubres patrones. Estos te guían y así, por ejemplo, colocas los más vendidos de forma que sean de fácil acceso al comprador. Pero tu trabajo no queda ahí, porque además te das cuenta de que si agrupas por géneros los discos más populares la gente no solo comprará aquellos que les gustan sino que también descubrirá músicos geniales que quizá no sabía que existían.
Finalmente, te das cuenta de que si tu vitrina es más ancha y menos alta (es decir, por ejemplo, pocas filas más largas) mejorará la experiencia del comprador. Así podrá cómodamente ver todo el panorama de tu oferta, no se tendrá que estirar tanto para ver otros discos y además podrá saltar fácilmente de vitrina a vitrina y comprar discos que jamás penso que compraría.
Ahora imaginen que las vitrinas son sitios web, los compradores usuarios y los-encargados-de-reordenar-las-vitrinas: arquitectos de información.
Tadá!
Lecturas recomendadas:
P.D: Si quieres saber más de mí, visita
http://jose.kusunoki.pe y puedes hacerme preguntas relacionadas a arquitectura de información, diseño, periodismo y medios digitales en mi cuenta de
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Nota importante: @
amnesico me hizo una muy buena pregunta vía Twitter, y la respuesta es no, arquitectura de información no es solo aplicable a web. Sin embargo, me tomé la libertad de encasillarla en vista de que es el campo en el que considero tengo más experiencia.